31 de marzo de 2011

Noticias del viaje... Al margen del viaje.

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Aunque el título del post pueda parecer ambiguo y despistar a alguien, en realidad es muy sencillo de entender. En este post os queremos hablar de algunas cosas que nos han ido ocurriendo en estos más de dos meses de viaje pero que, aunque forman parte del viaje, no las podemos incluir en ningún país concreto ni en ninguna otra categoría porque están al margen de la ruta o del camino que estamos siguiendo. Son noticias que han ido surgiendo al margen del viaje... Nos ponemos manos a la obra y enseguida lo entenderéis.


- Nuestro primer Sponsor Oficial

Efectivamente, ya tenemos nuestro primer patrocinador oficial del viaje. Se trata de la web de alquiler de apartamentos en Roma "Oh-Rome.com"... Ellos contactaron con nosotros y nos hicieron la propuesta comercial de subvencionar nuestro viaje haciendo una pequeña aportación económica a cambio de aparecer su web en forma de publicidad en nuestro Blog.


Después de estar en contacto durante un tiempo y aseguráramos de que se trata de una empresa seria y que ofrece un buen producto que puede interesar a alguno de nuestro lectores, accedimos al acuerdo y aquí están, "Apartamentos en Roma, Oh-Rome.com" Los podréis encontrar a lo largo de lo que dure toda nuestra aventura justo debajo de las fotos del apartado "Fans" en la barra lateral del Blog. ¡¡¡Tratadlos bien, son buena gente!!!


- Aleyda y Ariadna... Nuevas Amigas... Nuevas Aventureras

Se llaman Aleyda y Ariadna y son unas valientes que se han lanzado a la aventura. El 11 de mayo empiezan su viaje, y una nueva vida. Aunque de hecho, ya la han empezado. Sólo con los preparativos ya se han dado cuenta que han cambiado. En su web Eligenuestraaventura.com se describen a ellas mismas así: "Detrás de EligeNuestraAventura.com están Aleyda y Ariadna, dos chicas de Barcelona que han decidido hacer realidad lo que hace algunos años tan sólo fue un plan utópico que surgió entre risas, terrazas y tardes de playa: Dar la vuelta al mundo."


Como os decimos, unas valientes que proponen una aventura algo diferente haciendo partícipes a todos sus lectores. Además, empiezan su periplo por África, tras una pequeña escala en Estambul... Algo con lo que nosotros no nos hemos atrevido. Desde aquí les mandamos todo nuestro apoyo y muchos ánimos para que todo les vaya muy bien. Estamos seguros de que así será porque se lo merecen. No os olvidéis de participar en su aventura a través de las encuestas que proponen en su Blog Eligenuestraaventura.com que, a partir de ahora, también podréis encontrar en los enlaces recomendados en nuestro Blog de otros aventureros.


- Italo y Ana... También inician su aventura.

Esta pareja de Barcelona también inicia en breve su aventura y queremos apoyarles desde aquí porque fueron los primeros que se pusieron en contacto con nosotros desde se Blog En los mapas me pierdo cuando nosotros estábamos en la Patagonia chilena y nos escribieron esto: "Buenas Bea y Jordi!! Solamente queríamos presentarnos, somos Italo y Ana, seguidores de vuestras aventuras desde vuestro blog. Nos hacía ilusión contaros que tras muchas vueltas de cabeza finalmente hemos decidido lanzarnos a la aventura de hacer un viaje similar al vuestro!! Queríamos agradeceros que hayáis contado vuestras experiencias ya que en gran parte habéis contribuido en nuestra toma de decisión :)"


Nos hizo muchísima ilusión haber servido, aunque sólo fuera un poquito, para ayudar a dar ese pequeño empujoncito que ellos, como muchos otros, necesitaban para lanzarse tras su sueño, vivir su realidad y hacerla cada día posible. Esperamos que también les vaya todo sobre ruedas y nos lo sigan contando todo desde su Blog En los mapas me pierdo que, por supuesto, ya forma parte también de nuestros ilustres Blogs de viajeros de nuestra sección "Otros ya lo hicieron... O están por hacerlo" de la barra lateral.


- Cumplimos dos meses fuera de casa.

El pasado día 22 de marzo cumplimos dos meses desde que nos pusimos la maletas a la espalda y tomamos el avión que nos llevaría a iniciar esta nueva etapa en nuestras vidas. El primer mes apenas nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo ya que se asemejaba demasiado a unas vacaciones... Pero este segundo mes nos ha demostrado el valor y el peso de lo que estamos haciendo. Estamos viviendo el mundo. No sentimos realmente libres. Dejamos que cada día nos sorprenda con algo nuevo y decidimos cada día, dónde pasaremos la siguiente noche.


Estamos compartiendo parte de nuestra vida con la gente que nos encontramos en el camino y empezamos a entender mejor el mundo en que vivimos... Por ahora sólo Argentina y Chile. Pero pronto conoceremos Bolivia, Perú, México, Cuba y Guatemala antes de dar paso al "shock" cultural más fuerte viajando hasta China... Nos queda mucho. Pero ya hemos vivido mucho. Dos meses es poco tiempo pero echamos la vista atrás y nos damos cuenta de la cantidad de experiencias que ya hemos cargado en nuestras mochilas. Por suerte, éstas, no pesan. Así que estamos preparados para más... Mucho más. Y, por supuesto, estamos preparados para seguir contándolo desde este humilde Blog que, como podéis ver, cada día que pasa crece un poco más... Como nosotros.


- Seleccionados entre los 5 mejores posts de la semana en Edreams.

Hace una semana, más o menos, recibimos un mail de un chica llamada Ángela que nos decía que nuestro último post escrito en aquel momento titulado "Córdoba... Pero la de Argentina, ¿eh?" había sido seleccionado por el Blog de viajes de la gran empresa Edreams... Nosotros no le dimos mucho crédito al principio ya que muchas veces llegan mensajes publicitarios de todo tipo y pensamos que este sería uno más de los que nos querían vender algo. Pero el mail incluía este enlace a su Blog : "Links de la Semana - Del 19 al 25 de Marzo"


Sabemos que Edreams no necesita más publicidad. Y mucho menos gratuita como ésta. Pero es que estamos tan contentos y felices que no nos importa. Que hay en Edreams se haya tomado la molestia de leer nuestro post sobre Córdoba, nos llena de orgullo y nos anima a seguir escribiendo, a seguir esforzándonos por reflejar de la forma más veraz posible la realidad que nos rodea en cada momento... Aunque eso signifique decir que algo no nos ha gustado.


- Agradecimientos.

Queremos aprovechar este post también para agradeceros de todo corazón vuestra dedicación a todos aquellos que sabemos que nos leéis y nos seguís. Mantener el Blog al día, actualizado y hacerlo lo más interesante posible lleva mucho trabajo y dedicación. A veces caemos en la tentación de dejarlo definitivamente o escribir con menos frecuencia. Pero cada vez que vemos la cantidad de visitas (¡¡¡Ya hemos superado las 10 mil visitas!!!) que tiene el Blog y, sobretodo, cada vez que recibimos algún comentario o mensaje vuestro, se nos disipan todas las dudas. Y es que nos alegra mucho cada comentario vuestro. Nos acerca a vosotros y consigue que sintamos que, un poco, compartimos camino.

Por eso os mandamos a todos este besazo. Os queremos. Y os queremos sentir cerca.


Nos despedimos anunciando que en un par de días publicaremos el post de Iguazú. No os lo perdáis. Ya sabemos que a nosotros nos tenéis muy vistos pero las cataratas no os las debéis perder... Son, sencillamente, impresionantes.

Hasta pronto!!!
27 de marzo de 2011

Mi Buenos Aires Querido...

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Mi Buenos Aires querido... Ciudad con sabor a tango, con el rumor de un verso y con aroma a libro viejo. Ciudad que todo lo puede y todo lo quiere, pero que nada consigue. Ciudad capaz de todo lo bueno y mucho de lo malo, pero que casi siempre es lo peor. Ciudad hermosa, pero terrible. Te recibe con una sonrisa pero acaba por destuirte. Alegre, pero iracunda. Activa, pero dormida. Vital, pero enferma. Caliente, pero alienante. Valiente, pero ridícula... La quieres, pero necesitas huir de ella. La respetas, mientras te abofetea una y otra vez sin descanso... La gran Buenos Aires es como amar con toda el alma a una persona que sabes que no te conviene. Que te va a hacer daño hasta acabar contigo pero, aún así, no puedes alejarte de ella mientras lloras de rodillas con la cabeza en su regazo y totalmente a su merced. Ciudad que tiene miedo de ella misma. Ciudad de sobrevivientes. Ciudad que se mira en el espejo europeo de ciudades como París o Madrid, sin poder siquiera acercarse a la primera y consiguiéndolo en muchos aspectos con la segunda. Una mezcla de España e Italia adornada con ambientes parisinos. Megalópolis de más de 13 millones de habitantes, que parece que siempre seguirá siendo la tierra prometida que imaginaron los colonos italianos y españoles. Esa mezcla también se puede observar en el carácter del porteño, un tipo a caballo entre la picaresca española, la astucia italiana y la viveza criolla. Eso los hace únicos en Sudamérica, y ellos lo saben, y algunos, quizá muchos, no saben sobrellevarlo con humildad.


A esta ciudad llegamos una mañana de un jueves gris. Temprano, muy temprano. Pero, ¿Cómo llegamos? Ese es un buen comienzo. ¡Empecemos! Nos íbamos de Córdoba en el bus nocturno de la compañía Urquiza con todo tipo de lujos pero sin saber dónde íbamos a dormir ya que la chica que debía alojarnos nos comunicó una hora antes de partir que no estaría en casa por problemas laborales… Bien, después de unos momentos de pánico, nos pusimos a buscar soluciones ya que no nos gustaba la idea de llegar a la gran Buenos Aires sin un lugar donde caer o, al menos, donde dejar caer nuestras mochilas mientras íbamos en busca de algún hostel o albergue. Primero llamamos por teléfono a Stela, la simpática y pizpireta porteña que conocimos en Ushuaia y, ante la imposibilidad de alojarnos, se ofreció muy amablemente a guardarnos las mochilas para que fuéramos libremente en busca de alojamiento. Afortunadamente, no fue necesario ya que, gracias al servicio de Wi-Fi del súper autobús en el que viajábamos conseguimos contactar con Patricia. Nuestra salvadora y la que se convertiría en nuestra anfitriona y amiga en Buenos Aires. Jordi estuvo hasta las 3 de la madrugada mandando mensajes casi a la desesperada y a las 8 de la mañana ya teníamos la respuesta afirmativa de Patricia y su dirección en el barrio de Belgrano. Antes de las 10 de la mañana ya estábamos alojados en su casa y preparados para empezar a disfrutar de la capital de los argentinos.

Y así lo hicimos, nos compramos un pase de 10 viajes en el subte (metro) y nos fuimos directamente hasta el corazón de la ciudad, la Plaza de Mayo. Allí, empezamos a hacer fotos como si fuéramos japoneses. A la Casa Rosada, al Cabildo, a la Catedral, al Obelisco de la plaza… Y es que las cuatro esquinas de la plaza están sembradas de historia y cultura. Además, en la plaza se concentran todavía todos los jueves por la tarde las Madres de la Plaza de Mayo para seguir protestando y exigiendo justicia por sus hijos y nietos desaparecidos. La plaza está llena de pancartas y carteles reivindicativos y el suelo está sembrado de dibujos en forma de pañuelos blancos, símbolo de la lucha pacífica ante la represión y que surgió como símbolo de los antiguos pañales de tela blanca que debían llevar sus nietos desaparecidos. Entramos a la catedral de un precioso estilo neoclásico cual panteón griego y estuvimos conociendo todos los alrededores y calles principales del centro. La calle Corrientes (La calle de los teatros) la avenida 9 de Julio (con el Obelisco más conocido del país)… Llegamos hasta el Teatro Colón que es EL TEATRO en mayúsculas de la ciudad. Nosotros lo equiparamos con el Liceo de Barcelona en cuanto a belleza e importancia. La fachada del edificio es enorme y preciosa y su interior es lujoso y brillante pero sólo pudimos disfrutar del Hall ya que la visita al resto del teatro costaba 60 pesos (11 euros) por persona y decidimos que no queríamos que nos robaran en ese momento. Ya habría otras oportunidades.


Seguimos con nuestra visita a la ciudad pero antes, cansados de caminar y sedientos por el intenso sol que había empezado a brillar en el cielo porteño, hicimos una pausa en uno de los múltiples cafés Havanna que hay por la ciudad. “Parque temático” del alfajor y el dulce de leche, no apto para diabéticos, y donde se puede disfrutar también de uno de los mejores cafés de la ciudad… Allí nos tomamos un café, una pepsi y un havannet con dulce de leche que nos sentó como los ángeles y nos permitió seguir caminando y conociendo la ciudad.

Nos fuimos directos a la zona de Puerto Madero. Buenos Aires se vuelve moderno y vanguardista en este barrio. Una de las zonas más nuevas y menos convencional de la ciudad. Los antiguos muelles de carga, los almacenes portuarios y diques comerciales se han reformado para construir viviendas lujosas, un buen paseo peatonal entre edificios exclusivos de cristal y restaurantes de diseño y múltiples sedes de empresas multinacionales. Todo ello bien mezclado con bonitas zonas ajardinadas. Allí, se puede visitar un lugar bien conocido para los amantes del cine argentino, el Hall del hotel Hilton, en el que se rodaron muchas de las escenas principales de la película “Nueve Reinas”. Ya cansados, decidimos irnos a casa de Patricia (nuestra casa en Buenos Aires) para cenar y dormir. Pero antes, de camino, pasamos por una Oficina de Información Turística para preguntar el precio y los horarios de los teatros y el precio y los horarios de los ferrys que cruzan a Uruguay… Para la primera de las preguntas nos derivaron a una web donde podríamos ver toda la cartelera de teatros de la ciudad y para la segunda, nos derivaron a las empresas Buquebus y Colonia Express para preguntar sus precios y disponibilidades. Como las empresas de los barquitos estaban cerca, allá nos fuimos, pero nuestra sorpresa llegó cuando nos dijeron los precios… ¡¡¡200 pesos por persona (38 euros) por un trayecto de una hora!!! Ante nuestra cara descompuesta, la chica nos explicó que los días en que nosotros queríamos viajar coincidían con los días de la conmemoración del golpe de estado y que justamente este año, la presidenta Cristina Kirchner, lo había decretado como festivo. Así que era puente para los argentinos y todos querían viajar a Uruguay… Resultado, nosotros nos jodíamos y los precios por las nubes… Resultado, decidimos no ir a Uruguay. Así, con cambio de planes, nos fuimos a casa a cenar con Patricia, que vive con su hija María, una pelirroja de pelo rizado precioso, de 20 añitos, estudiante de Relaciones Internacionales. Cenamos con ellas, charlamos un poco de todo… Y a dormir.

Al día siguiente, viernes, nos levantamos tarde y no salimos hasta las 12:00. Habíamos quedado con Stella a las 17:00 así que, sin mucho tiempo por delante, nos fuimos caminando hasta el barrio de Palermo. Allí, divididos en Palermo Viejo, Palermo Soho y Palermo Hollywood, están repartidos los restaurantes y bares de moda y más originales. La verdad es que es muy difícil decidir entre tanta oferta pero nos sentamos a comer en un bar muy original y muy bien decorado en el que comimos el menú del día (bondiola de cerdo, papas fritas y panqueque con dulce de leche + bebida) por 34 pesos (6,30 euros). Despistados mirando las fotos que decoraban el local, llegamos tarde a casa de Stella pero nos alegramos muchísimo de volver a verla y, además, nos recibió con unas medialunas buenísimas… Pero como no tenía coca-cola para Jordi, él mismo salió a comprarse su bebida y volvió con una CÓRDOBA COLA… Toda una experiencia. Volvimos a casa y nos fuimos a dormir. Al día siguiente nos íbamos de excursión al Delta del Tigre.


No conseguimos levantarnos muy temprano pero, aún así, tras tomarnos el tren (2 pesos / 0,30 euros) y en 40 minutos estábamos en Tigre. Siguiendo las precisas indicaciones de Patricia, fuimos directamente a la boletería del puerto para tomar un barquito que te lleva durante una hora a través de los diversos canales que el rio Paraná a generado de forma natural a base de la sedimentación, formando islas y un precioso delta. El único en el mundo a orillas de un río y no de un mar. La verdad es que es una excursión preciosa y que recomendamos a todo el mundo (35 pesos / 6,50 euros) ya que una guía turística te va explicando detalles de la historia y de los secretos de la zona. La ciudad de Tigre, a parte del Delta, tiene algún otro interés como el museo del Mate, un parque de atracciones que ríete tú del Tibidabo y, sobretodo, el Puerto de Frutos. Un mercado enorme y lleno de puestitos para comer, beber y disfrutar mirando y mirando miles de productos artesanales y de la tierra. ¡¡Incluso se puede encontrar cerveza "Duff" como la de los Simpson!! Altamente recomendable sentarse en algunos de sus puestitos a comer.


A la vuelta del Tigre, nos llegamos de nuevo hasta Palermo aprovechando que era sábado y que se montan pequeñas muestras de moda y de artesanía callejera e incluso dentro de los bares… La verdad, es bueno pasarse a recorrer sus calles un sábado a la tarde-noche.



El domingo, tuvimos un día movidito y muy bien aprovechado aunque tampoco conseguimos despertarnos muy temprano.Primero nos fuimos hasta Caminito, en el barrio de La Boca. Un barrio humilde en el antiguo puerto mercante, el primero de Buenos Aires, que fue cobijo de miles de inmigrantes que llegaron masivamente antes, durante y después de la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial. Actualmente, nadie recomienda transitar sus calles por su peligrosidad fuera de las dos calles turísticas que forman Caminito. Nosotros llegamos en el bus 152 (1,20 pesos / 0,20 euros) y pudimos disfrutar de esa famosísimas casas y “conventillos” (pensiones) hechas de chapa y madera de diferentes colores (pintadas con la pintura sobrante de los barcos). Además, en el mismo barrio, a tan sólo dos cuadras de Caminito, nos llegamos hasta “La Bombonera”, el estadio de Boca Juniors. Toda una religión en Argentina y para muchos, “Más que un Club”, (¿Os suena?). Hogar de estrellas de la talla de Maradona y otros grandes cracks que rivalizan deportivamente con el otro gran club de la ciudad y de toda Argentina, River Plate. ¿Os imagináis dos clubes de fútbol de la talla y la rivalidad que pueden tener el Real Madrid y el Barça conviviendo en una misma ciudad? Pues eso es lo que se puede vivir en Buenos Aires con estos dos históricos clubes.



Comimos un bocadillo de bondiola cerdo con chimi churri por 16 pesos (3 euros) en un puestito callejero a los pies de “La Bombonera” antes de sumergirnos en la marea de gente que inunda las calles del barrio de San Telmo todos los domingos. Día en que se organiza el mayor y más conocido mercadillo callejero de antigüedades y artesanías de la capital. Otra experiencia imperdible. Disfrutamos paseando por las calles atestadas del que es considerado el barrio bohemio de la ciudad y auténtico casco antiguo ya que, dicen, fue en este barrio donde Pedro de Mendoza izó por primera vez la bandera de la corona española en 1536. Se convirtió en el primer gran puerto y se asentaron las familias más importantes y adineradas hasta que una epidemia de fiebre amarilla les obligó a trasladarse a otras zonas de la ciudad. Actualmente, el barrio está lleno de calles adoquinadas y edificios bajos coloniales que remontan al visitante al auténtico Buenos Aires de principios del siglo XX. Además, tangueros callejeros, vendedores ambulantes de las típicas empanadas de carne y jugo de naranja natural y llenito de uno de los sitios preferidos de los porteños, los cafés. Para ellos se trata de algo más que un lugar para tomarse un solo, un cortado o un expreso, sino también de un lugar en el que desarrollar uno de sus deportes favoritos… ¡¡Hablar!!

Y eso nos lleva hasta nuestro siguiente destino. Tras deambular unas horas sin destino por San Telmo nos fuimos al Café Tortoni. Situado en la Avenida de Mayo, se fundó en 1858. Siempre hay cola pero con un poquito de paciencia, se puede conseguir entrar y sentarse a disfrutar de su decoración estilo Art Noveau mientras se degustan unas riquísimas medialunas de manteca o rellenas de jamón y queso. Este café era frecuentado por nombres como Jorge Luís Borges, Carlos Gardel o Alfonsina Storni. Nosotros tuvimos paciencia y os aseguramos que merece la pena la visita y, aunque no es un lugar barato, nos encantó la experiencia (un café con leche con 3 medialunas = 20 pesos / 3,50 euros). A las 8 de la tarde habíamos quedado con nuestra amiga Stella pero al salir del Tortoni nos dimos cuenta que teníamos tiempo de realizar una visita guiada al interior de la Casa Rosada, la casa de gobierno.

Todos los sábados y domingos del año, se abren las puertas de este edificio de fachada de color de rosa en el que se toman las decisiones más importantes del país. Todo aquel que quiera puede entrar e incluso realizar una visita guiada a través de los pasillos por los que se han paseado presidentes y dictadores y asomarse a los balcones desde los que Evita (Eva Duarte) se dirigía a su pueblo con brazos alzados y Maradona exhibió la copa del mundo de fútbol ante un país entero. Nosotros entramos pero tuvimos la mala suerte de que, tras 50 minutos de espera, nos tocara un grupo sin guía, así que hicimos la visita sin las explicaciones pertinentes. Al salir, dejamos muestra de nuestro descontento hasta conseguir que nos pidieran perdón, pero nada más.


Llegó la hora de irnos a casa de Stella, y allí que nos plantamos con muchas ganas de verla de nuevo y volver a compartir buenas charlas con ella. Lo pasamos muy bien, comimos un excelente pollo con salsa de mostaza acompañado de arroz y un heladito de postre al que se unió Adriana, una compañera de trabajo de Stella que ha vivido durante un buen tiempo en Barcelona y que guarda deseos de volver. Volvimos a casa en el colectivo 65, ya era tarde, y nos fuimos a dormir. El día había sido largo.



Nos despertamos tarde en la mañana del lunes. Salimos tarde y nos fuimos directamente hacia la terminal de autobuses a comprar los pasajes para nuestro siguiente destino. Ya habíamos decidido qué día y hacia dónde nos dirigiríamos al dejar Buenos Aires… Pero eso lo desvelaremos más tarde. Nos fuimos de allí con los pasajes en la mano de nuevo hacia Palermo Soho, allí habíamos quedado con Pablo y Elena. Ellos ya llevaban varios días en la ciudad pero no habíamos podido coincidir hasta ese día y, cómo no, nos reunimos para sentarnos alrededor de una mesa a comer. Comimos en un lugar de esos buenos, bonitos y baratos… Un estupendo ojo de bife con guarnición y postre por 40 pesos (7,50 euros) en un local bonito llamado “Lo de mi hermano”. Pero siempre que nos reunimos con los grandes Pablo y Elena, la excusa es la comida, pero lo realmente importante es lo bien que nos hacen sentir. Nos reímos entre los cuatro y podemos hablar con total franqueza de cualquier tema siempre desde el sentido del humor y la tolerancia. Nos encanta su compañía así que, previa consulta a Patricia, los invitamos a cenar en “casa” la noche siguiente ya que era nuestra última noche en la ciudad y sabíamos que va a ser difícil que nos volvamos a encontrar en este viaje.

Pero antes, esa misma tarde, nos fuimos con ellos hasta otro de los curiosos atractivos de Buenos Aires. La Librería Ateneo. Antiguamente fue un teatro pero actualmente se trata de una de las librerías más hermosas del mundo. Para los amantes de las letras, como Jordi, esta es una visita obligada. Ha conservado su estructura con sus palcos y escenario. Toda una delicia visual. Jordi se lo quería llevar todo y casi tuvimos que sacarlo a patadas de entre las estanterías llenas y llenas de libros.


Y llegó el martes en que volvimos a levantarnos tarde y, además, aprovechamos la amabilidad de Patricia, que nos ofreció usar su lavadora para lavar nuestra sucia ropa. Comimos en casa y salimos a dar un pequeño paseo por nuestro barrio ya que en poco rato habíamos quedado con Pablo y Elena en casa para preparar una cena “a la española” a base de tortilla de patatas, salmorejo, “pa amb tomàquet” y tarta de queso. La cena fue fenomenal, nos reímos mucho entre amigos y nos despedimos… Al día siguiente, partíamos sin remedio para alejarnos de ellos y de todo lo que os hemos contado. De nuevo nostalgia e ilusión.


Pero aún tuvimos una última oportunidad para darles un nuevo abrazo tanto a nuestras geniales anfitrionas María y Patricia como de nuestros buenos amigos Pablo y Elena ya que, al día siguiente, aunque con lluvia, María y Patricia estaban en casa cuando nos fuimos y los sevillanos nos guardaron durante unas horas las mochilas en su hogar de acogida mientras aprovechábamos las pocas horas que nos quedaban en la ciudad para visitar el barrio de Recolta, lo último que nos faltaba por ver.

Recoleta es uno de los barrios más exclusivos de Buenos Aires pero la “estrella” es su cementerio. Es espectacular. Una auténtica mini ciudad de mausoleos en los que reposan bien profundo y a perpetuidad (Es el único cementerio que otorga tumbas a perpetuidad) varias generaciones de la alta aristocracia argentina. Sarcófagos, criptas y mausoleos con mucho caché y de todos los estilos escultóricos y arquitectónicos. Una auténtica ostentación funesta que hace las delicias de los turistas más morbosos… Y allí que nos fuimos nosotros, con lluvia incluida, a recorrer los cientos de pasillos de tumbas intentando descubrir aquellas más bonitas y las de los muchos personajes famosos que lo “habitan”. Entre las más destacadas y floreadas, por supuesto, la de Evita. Aprovechamos que la entrada es gratuita y que, además, se realizan varias visitas guiadas, también gratuitas, a lo largo del día para conocer mejor los secretos del cementerio más elitista del mundo. Pero llegó el temido momento de recoger las maletas y abrazar bien fuerte a nuestros sevillanos queridos… Por si tardamos mucho en volver a verlos. Fue todo muy rápido porque no queríamos llegar tarde a la terminal… Quizá necesitábamos abrazarles más… Les extrañaremos. Sacamos los pasajes del bolsillo y esperamos la hora de retraso que llevaba nuestro bus… Pero llegó la hora, comprobamos el cartel luminoso para comprobar si el destino era el correcto… Decía: “Destino: Puerto Iguazú”. Subimos. 18 horas nos separaban de uno de los espectáculos naturales más impresionantes que el hombre puede observar… ¡¡Las Cataratas de Iguazú!! Además, teníamos de nuevo alojamiento gracias al “couchsurfing”… Esta vez, nuestro anfitrión se llamaba Heraldo… Y ya teníamos ganas de conocerle. Pero antes de conocer esa historia, deberíais ver todas las fotos de Buenos Aires: “Fotos de Buenos Aires”.

Un beso desde Iguazú. Un beso desde la selva.

21 de marzo de 2011

En Córdoba... Pero la de Argentina, ¿eh?

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Dejamos nuestra aventura por Argentina en San Luís. Nuestro siguiente destino era Córdoba y, lejos de Andalucía, esta es la segunda ciudad en importancia del país de la carne y la primera en prestigio académico debido a la calidad y cantidad de sus universidades. Además, Córdoba presume de tener uno de los mayores y mejor conservados legados arquitectónicos de la época colonial.


Nosotros llegamos tempranito después de un viaje en bus nocturno que nos dejó en la terminal sobre las 7:40 de la mañana. Habíamos contactado con Daniela, una "couchsurfer" que nos había llamado la atención por su apellido "Perelló". Pensando que tenía raíces catalanas contactamos con ella y resultó que, aunque ella es Argentina de nacimiento, tiene un pasado mallorquín. A pesar de llegar tan temprano nos fuimos directos a su casa aprovechando que vivía a tan sólo 3 cuadras de la terminal de buses con la intención de descargar las mochilas y salir a pasear por la ciudad para empezar a disfrutarla. Pero como bien hemos comentado, esa era la intención porque cuando vimos nuestras camas preparadas, nos tumbamos para "descansar un rato" y ese rato se convirtió en más de 4 horas. Nos despertamos a la 1 del mediodía y coincidimos con Daniela que se despertaba a la misma hora porque la noche anterior había ido a la boda de una amiga y, en las bodas, ya se sabe...

En fin, que ya descansados salimos a dar nuestro primer paseo por la ciudad. Era domingo y ya se sabe lo que es un domingo en una ciudad universitaria... Las calles desérticas, el poco ruido, la tranquilidad para pasear nos permitieron disfrutar durante unas horas sin agobios y sin estrés de las muchas calles peatonales y de los muchos edificios históricos, la mayoría de ellos de la época colonial que se pueden visitar en Córdoba. Visitamos la Catedral, la Plaza San Martín y el Cabildo antes de reunirnos de nuevo con los incombustibles Pablo y Elena, que habían llegado a la ciudad unos días antes y que disfrutaban de su última tarde en la ciudad antes de partir en el bus de la noche hacia Buenos Aires. Así, con ellos y dos amigas suyas cordobesas que habían conocido en Cuba en su viaje del 2009, nos fuimos a la Feria de los Artesanos para tomar algo en una terracita muy agradable y descubrir que allí, en la feria, es donde está "toda" Córdoba los domingos por la tarde.


Nos despedimos de Pablo y Elena una vez más con la promesa de volvernos a encontrar en la capital y volvimos a casa de nuestra fantástica anfitriona, Daniela, que casi como si conociera a Jordi desde hace tiempo, nos había invitado, a modo de recibimiento, a un fabuloso asado estilo argentino. Afortunadamente, el piso de Daniela es grande porque nos reunimos allí quince personas. La mayoría argentinos de San Luís que estaban estudiando en Córdoba pero además de nosotros, vinieron también Pepe (Un guatemalteco muy simpático) y Boone (un estadounidense de un pueblito del estado de Kansas muy gracioso). Lo pasamos genial y comimos muy bien entre risas anécdotas y preguntas curiosas de las costumbres y estilos de vida de cada uno en su propio país. Nos fuimos a dormir a las 3 y pico de la mañana y, por supuesto, al día siguiente nos dormimos Jordi, yo y Daniela, que tenía que ir a trabajar... (Esperamos que no lea esto su jefe... je,je...)


Pero aunque tarde, nos levantamos dispuestos a recorrer toda la ciudad a pie. Lo necesitábamos después de tantos días casi sin andar y, la verdad, acabamos agotados pero conseguimos ver casi todo. Córdoba es una ciudad grande pero muy manejable y en que se puede ir a casi todos los lugares interesantes a pie. Las distancias no son en absoluto insalvables así que caminamos y caminamos para descubrir todos los secretos que escondía la ciudad. Visitamos el interior del Cabildo y de la iglesia de los franciscanos (de un sorprendente estilo gótico). Dimos una vuelta por el Paseo del Buen Pastor, que es un centro cultural y de encuentro de los jóvenes de la ciudad con el arte, ubicado en un edificio reformado y muy moderno en el que, en la época, de la represión y Dictadura Militar encabezada por el General Videla (1976 - 1983), sirvió como cárcel de mujeres. Paseamos largamente por el enorme Parque Sarmiento y vimos la cantidad de gente en Córdoba que sale a hacer footing y sus ejercicios para mantenerse en forma (Ir en bici, estiramientos, abdominales e incluso pesas!!). Dentro del Parque Sarmiento se pueden visitar varios puntos de interés como la Ciudad Universitaria, la Ciudad de las Artes, el zoológico, el acuario, una piscina municipal e incluso una noria de hierro que antaño sirvió de atalaya para ver la ciudad a vista de pájaro diseñada y construida por el mismísimo Sr. Gustave Eiffel. Además, por las calles del centro de Córdoba se puede observar el que está considerado el edificio de viviendas más estrecho del mundo, es muy curioso ver su fachada frontal con total normalidad y luego observar su fachada lateral con menos de 4 metros de grosor y hecho por el cuál lo denominan "La Yilé", ya que, según ellos, recuerda a una cuchilla de afeitar... Finalmente, para acabar el día nos fuimos a uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad... La Manzana Jesuítica donde los jesuitas construyeron en el siglo XVII una iglesia, un colegio, una universidad, su lugar de residencia y una capilla. Lo que provocó un cambio radical en la ciudad ya que ésta pasó a ser ciudad universitaria y dejó de ser una comunidad eminentemente agricultora.


Volvimos ya de noche a casa de Daniela para cenar con ella y charlar un rato pensando en que nos faltaban aún por ver todos los museos de la ciudad así que seleccionamos algunos de ellos para hacerles una visita al día siguiente... Así, nos despertamos (tarde de nuevo) y empezamos el "día de museos" que teníamos previsto con una visita a la Cripta Jesuítica del Noviciado Viejo, una construcción de principios del siglo XVIII y que fue redescubierta por casualidad en 1898. A ella se accede por una escalinata que desciende a los subsuelos de la ciudad y que puede pasar desapercibida por el bullicio de gente que hay siempre en una de las calles en que está situada en pleno corazón de la ciudad.


Luego fuimos al Palacio Ferreyra (Museo de Bellas Artes Eva Perón) y del que sólo cabe destacar el edificio, una mansión de estilo francés de principios del siglo XX y que perteneció a una de las familias más influyentes del país.

Por último, y antes de batirnos en retirada por un inoportuno dolor de estómago que sufrí ese día, visitamos el Archivo Provincial de la Memoria... Allí se encuentran no sólo documentos y testimonios gráficos de los supervivientes de la época de la dictadura sino que se pueden ver las fotos colgadas y pegadas de las paredes de algunos de los desaparecidos de los que jamás se supo. Además, todo ello se experimenta en uno de los centros de tortura clandestinos que se habilitó para que las Fuerza Armadas represoras tortutaran y asesinaran a esos jóvenes. Se puede entrar a las diminutas "celdas" en que los recluían y pisar el suelo de los corredores que les hacían transitar desnudos y con vendas en los ojos mientras eran interrogados y torturados por "subversivos". Es realmente algo sobrecogedor e impactante y comparable a lo que uno puede sentir en Auswitz o en algún campo de concentración al uso. Así que salimos con un nudo en el estómago y eso, añadido al mal de panza que yo ya tenía, hizo que decidiéramos que ya había suficiente por ese día y nos fuimos a nuestro "hogar de acogida" a descansar.

Y llegó nuestro último día en la ciudad...Era miércoles y nos tomamos un colectivo que, por 9 pesos(1,60 euros) nos llevó en unos 45 minutos a Alta Gracia, una población cercana a Córdoba con varios atractivos. Y allí nos fuimos al saber que todos los miércoles del año, hay entrada gratuita a esos lugares. Así, tras llegarnos a la oficina de turismo a pedir un pequeño mapita, nos fuimos hasta lo que en su día fue la casa en que pasó su infancia el que posteriormente sería llamado "Che" Guevara (En esa época todavía se llamaba Ernestito) y que hoy en día es la Casa Museo Che Guevara. La visita es realmente interesante y nos pasamos un par de horas leyendo escritos y mirando fotos, documentos y enseres personales que pertenecieron al Che (Como por ejemplo, la moto de la foto, "La Poderosa", que los más cinéfilos ya habréis relacionado con la película "Diarios de Motocicleta") y que allí se exponen de manera muy didáctica para repasar toda la vida del célebre guerrillero revolucionario desde su nacimiento en la ciudad argentina de Rosario el 14 de junio de 1928 hasta su asesinato en la selva boliviana el 9 de octubre de 1968. Una visita francamente recomendable y de la que advertimos que se puede salir con sed de ¡¡¡REVOLUCIÓN!!!


Después de sentirnos revolucionarios en la casa del Che, decidimos ir a templar nuestros nervios a la otra Casa-Museo que hay en la ciudad. La que vio los últimos días de maestro compositor español Manuel de Falla. Esta visita nos pareció menos interesante que la anterior pero estuvo muy bien amenizada por la música del genio que se oía como hilo musical mientras íbamos recorriendo las diferentes salas.

Tras la paz que nos transmitió el maestro Falla con su música, nos fuimos a realizar nuestra última vista en Alta Gracia. La Estancia Jesuítica. Esta es una de las muchas estancias coloniales construidas por los jesuitas para abastecer y mantener las instalaciones construidas previamente en Córdoba (Manzana Jesuítica) y es una de las más conocidas por su perfecto estado de conservación. Nos gustó entrar y poder pasear entre los arcos de sus pasillos e intentar intuir cómo era la vida de un monje jesuita entre los blancos muros de la estancia.


Pero como no hubo tiempo para más y nos empezó llover, decidimos volver a Córdoba para preparar de nuevo las mochilas y despedirnos de Daniela antes de tomar el magnífico bus con Wi-Fi y todo tipo de servicios que nos llevaría hasta Buenos Aires (260 pesos / 45 euros). Tras los besos y los abrazos, nos dirigimos a la cercana estación de autobuses cargados de nuevo con esa maravillosa mezcla de nostalgia e ilusión. Eso sí, con una última sorpresa. Cristina, la amiga que debía alojarnos en Buenos Aires, nos acababa de comunicar que no podría recibirnos por problemas de trabajo... Y así subimos al bus, con diez horas por delante con todo tipo de lujos pero sin alojamiento cerrado a nuestra llegada a la descomunal Buenos Aires... Si queréis saber cómo nos las arreglamos, estad atentos a nuestro próximo post ya en la capital de Argentina. Mientras tanto, y como siempre, echadle un vistazo al enlace con las fotos tomadas en nuestra estancia en Córdoba: "Fotos de Córdoba".

Un beso a todos.
14 de marzo de 2011

Por Mendoza y San Luís

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No es fácil despedirse de gente como Dani y Manoli. No es fácil irse de un lugar en el que uno está a gusto. No es fácil dejar atrás tan buenos momentos. Pero, como ya dijimos una vez en este Blog, esta es una aventura que va a estar llena de encuentros y despedidas. Este va a ser un viaje en el que vamos a tener que aprender que, por muy doloroso que sea despedir a alguien, eso nos va a permitir seguir avanzando, seguir creciendo y conocer a otras personas. Cerrar una etapa supone empezar otra nueva que puede ser incluso mejor que la que acabamos de cerrar y la posibilidad de mejorar lo que hasta ahora hemos vivido. Así, con esta filosofía, tomamos el bus que nos alejaba de Santiago para acercarnos a Mendoza… Nos tocaba cruzar de nuevo la frontera con todo el engorro que ello significa y que no os vamos a volver a relatar… Tras 7 horas de trayecto estábamos en el hogar del vino argentino. Y allí, en la estación de ómnibus de Mendoza, nos esperaba el gran Mauricio Cairo, un amigo de Jordi y ex-compañero de fatigas y de goles en su etapa juntos en la delantera del Cerdanyola Hoquei Club.


Mauri es tipo entrañable. Un tipo con aire a lo James Dean al que le encanta devorar kilómetros de carreteras perdidas en su Chevrolet “Chevy” del 73, con sus gafas de sol mientras suenan los U2, los Rolling o el “poeta” Calamaro en los viejos altavoces de su auto. Es de esas personas tranquilas a las que les gusta disfrutar sin sobresaltos de los pequeños placeres de la vida como sentarse tranquilo a tomar mate con unos amigos mientras acaricia el lomo de su fiel compañero Barnie . Un Rotweiller enorme de tan sólo 1 año y dos meses super cariñoso y juguetón. Así, Mauri nos ha tratado de fábula. Ha cocinado para nosotros (Su Bondiola de Cerdo con Salsa de Mostaza será difícil de olvidar), nos ha llevado en su coche a todos lados y nos ha alojado en su magnífica finquita con viñedos y cultivo de árboles frutales en San Martín de Mendoza,su población natal a unos 40 kilómetros de la capital. Además, con él hemos aprendido que en Mendoza se cultivan diferentes tipos de uva produciendo por tanto distintos tipos de vino. Desde el Malbec y Cabernet Sauvignon hasta Syrah y Pinot Noir pasando por la Moscatel. Que el que da fama mundial a la región es el Malbec y que es el buque insignia de toda la provincia. También hemos aprendido que el cultivo de uva necesita de un clima muy seco, con mucho sol durante el día pero muy fresco por la noche y que todo el sistema de riego de la zona proviene del agua del deshielo de la cordillera andina a través de un magnífico sistema de canalización que abastece de agua a todo el territorio. También hemos sabido que la uva se cosecha una vez al año en el mes de Marzo y que el mayor enemigo para los campos es el granizo. De él protegen los viñedos con unas lonas negras y con un sistema de bombas electromagnéticas que se lanzan al cielo para provocar la lluvia antes de generar el granizo. En fin, un sinfín de cosas sobre lo que da la vida a toda esta región… El Vino.

De la capital mendocina pocas cosas hay que destacar ya que se trata de una ciudad con poco interés salvo por sus verdes parques y sus amplias calles pobladas de árboles que hacen muy grato el paseo debido a la mucha sombra que éstos proyectan sobre sus avenidas centrales. Pero nuestro nuevo reencuentro con Pablo y Elena le dió un poquito más de vida a nuestra visita el centro de la capital vinícola. Esta vez nos reunimos para comer en un restaurante tenedor libre (buffet libre) de parrillada que nos habían recomendado llamado “Las Tinajas” y el resultado fue decepcionante porque, a pesar de que las risas con ellos están garantizadas (Son sevillanos, je, je…), la comida era “satánica”. La carne muy dura y seca y el resto de platos todos insípidos… Sólo pudimos rescatar una especie de crepe flameado con dulce de leche de postre que estaba súper dulce. Por la tarde dimos un paseo los cuatro, tomamos unos licuados de frutas naturales acompañados de una buena conversación en una terracita de un local del centro y aprovechamos para comprar los pasajes de bus para ir, en nuestro caso a San Luís (60 pesos por persona / 11 euros), y en el caso de Pablo y Elena para ir a Córdoba. Antes de despedirnos, hablamos con Mauri para ver si podíamos acompañarle al día siguiente los cuatro en su auto a visitar algunos lugares de los alrededores de la capital. Como siempre, Mauri accedió encantado y nos citamos para el día siguiente en la terminal de buses de San Martín.


Aunque con un ligero retraso en la hora, aparecieron Pablo y Elena en dicha terminal, nos subimos todos en el “Chevy” de Mauri y empezamos a devorar millas. Millas y millas abarrotadas de viñedos. Cantidades ingentes de uvas de todos los tipos y campos de los que no se alcanza a divisar el final son el paisaje que uno puede observar al salir de la capital. Llegamos hasta un lugar a unos 100 kilómetros de Mendoza en dirección a los Andes llamado el Manzano Histórico. Supuestamente un lugar por el que pasó el General San Martín y, por tanto, lugar histórico para el pueblo argentino. Allí, paramos a comer en un restaurante llamado “El Almacén de Uco”. Un lugar que sí recomendamos por la calidad de su carne y por el buen ambiente que se respira. Hay actuaciones en directo de músicos y se le brinda la oportunidad a todo aquel que quiera de levantarse, adueñarse del micrófono y cantar, recitar o hacer lo que quiera. Nosotros asistimos a un concierto de guitarra por parte de un dueto profesional, un monólogo de humor sobre las menopáusicas en homenaje al Día Internacional de la Mujer por parte de una espontánea y dos actuaciones no muy acertadas de un flautista también improvisado. En definitiva, lo pasamos muy bien los cinco entre risas aunque debemos decir que el precio del menú no es nada barato ya que nos costó 90 pesos (19 euros) por cabeza.


Pero uno de los momentos más surrealistas nos ocurrió volviendo a Mendoza cuando necesitábamos repostar gasolina y llegamos a un pueblo en que hay 3 gasolineras y en dos de ellas no quedaba ni una gota de gasolina. Nos dirigimos a la tercera y, aunque sí había nafta, nos dijeron que sólo aceptaban tarjetas de débito tipo Maestro. Pablo saca su Mastercard y el tipo le dice que no sirve sin siquiera intentar pasarla por la máquina. Ante nuestras insistencias, el hombre se cierra en banda y ni nos mira esperando a que le paguemos en efectivo. Afortunadamente, entre los cinco conseguimos reunir los 150 pesos (27 euros) que habíamos repostado y pudimos marcharnos con el susto en el cuerpo de pensar que nos quedábamos tirados y con la decepción de Mauri que no paraba de repetir resignadamente: “Con estas cosas son con las que te das cuenta del país en el que vives”…


Por la noche nos despedimos de Pablo y Elena de nuevo con el deseo de volver a encontrarnos en Córdoba y encaramos la que sería nuestra última noche en casa de Mauri. Al día siguiente partíamos hacia San Luís y estuvimos los tres mirando la televisión intentando ver a Sheila, la novia de Mauri, española de Madrid que trabaja de reportera en la televisión argentina en un programa llamado “Un Mundo Perfecto”. Tras esto, nos fuimos dormir y, al día siguiente, esperamos vagueando a que Mauri volviera de trabajar al mediodía para comer por última vez con él y despedirnos entre abrazos antes de tomar el bus hacia San Luís a las 16:00 horas de la tarde.


Y a las 19:40 llegábamos a la estación de bus de San Luís. Unos días antes habíamos contactado con Keila, una simpática y guapísima “couchsurfer” de pelo rojo y ojos hermosos que atendió nuestra petición muy amablemente desde el principio. Nos indicó como llegar hasta su casa en Ciudad la Punta, a 20 Km. de San Luís, en un barrio muy tranquilo de pequeñas casitas rosadas a los pies de la sierra. En 40 minutos nos dejó el bus a 100 metros de su casa y llegamos muertos de hambre. Keila nos hizo la cena, nos invitó a tomar mate dulce y, al rato, aparecieron unos amigos de ella (Alejandro, Tati y Teo) y su compañera de piso Emi. Juntos estuvimos charlando de todo un poco hasta las 3:30 de la madrugada. Cansados pero contentos del buen recibimiento, nos fuimos a dormir.


Al día siguiente no podíamos despertarnos pero hicimos un esfuerzo y a eso de las 11:00 nos levantamos para darnos una buena ducha, desayunar unas tortitas que nos había comprado Emi y nos fuimos a tomar el colectivo hacia San Luís (1,50 pesos / 0,30 euros). Llegamos a la terminal y sólo tuvimos que bajarnos del bus y subirnos al que había en el andén de al lado que nos llevaría hasta el pequeño pueblo de Potrero de Funes (1,50 pesos / 0,30 euros). Tras 50 minutos de trayecto que se nos hicieron eternos ya que era la hora de salida de los colegios de los chiquillos, llegamos a nuestro destino. Potrero de Funes es un bonito pueblo a los pies de un laguito rodeado de la sierra sanluisina con una muy bonita cascada a la que se puede llegar por un camino que bordea el río en una cansada pero preciosa excursión de una hora. Allá nos fuimos y aprovechamos para comer unos sandwiches de jamón y queso que nos habíamos preparado nosotros hasta que empezó a lloviznar y tuvimos que descender rápidamente porque estábamos bordeando el cauce del río y corríamos el peligro de que aumentara el caudal repentinamente si la lluvia persistía. Afortunadamente, la lluvia cesó y llegamos al pueblo sin problemas pero casi deshidratados y chorreando de sudor. Nos fuimos a la zona comercial del pueblo y nos comparmos agua y coca-cola para reponer fuerzas mientras nos sentábamos a la sombra en una placita. Allí, Jordi saca el portátil de la mochila que yo ni sabía que se había llevado y prueba a conectarse a internet... Yo le pregunto que si se ha vuelta loco, que allí no hay Wi-Fi, pero él me reponde que ha oído que en la provincia de San Luís hay Wi-Fi gratuita en todos lados y que quiere comprobarlo... Y lo cierto es que lo consiguió!!! Así que es cierto, en la provincia de San Luís te puedes conectar a ineternet en medio de la montaña!!! Es genial!!!


Tras tomar un licuado de banana y un café con hielo en un precioso bar flotante sobre el lago, tomamos el colectivo de vuelta a Ciudad la Punta para cenar en casa de Keila con ella y Emi. De nuevo una buena conversación en que descubrimos que Keila es hincha del Barça, entre otras cosas, y de nuevo a dormir...


Pero al día siguiente se torcieron un poco las cosas. Por la mañana estuvimos aprovechando para lavar ropa, darnos una ducha, depilarme y que Jordi se afeitara (Ya lo necesitábamos) y, como se nos hizo la hora de comer, nos fuimos a un bar llamado "La Tasca" en que comimos un buena milanesa la napolitana y una especie de ensaladilla rusa por 35 pesos (6,25 euros)... El problema llegó al querer volver desde el bar a casa de Keila... Empezó a caer el diluvio universal y llegamos empapados. Nos sacamos la ropa y decidimos que lo mejor que podíamos hacer ante la climatología adversa era pegarnos una buena siesta "a la española". Al despertar había despejado un poco y pudimos salir a dar un pequeño paseo por el pueblo a visitar una réplica del cabildo histórico de Buenos Aires. A la vuelta, ya de noche, fuimos testigos de un maravilloso espectáculo de luces que nos ofrecieron un grupo de luciérnagas que iluminaban nuestro paso... Fue un gran momento del viaje. Los dos solos a oscuras en medio del campo, en silencio total y caminando entre un ejambre de luciérnagas que parecían saludarnos con su brillo intermitente...


Volvimos a casa a cenar con Emi, ya que Keila había salido aprovechando que era viernes a celebrar una fiesta con sus compañeras de universidad. Estuvimos descubriendo que Emi está cerca de licenciarse como psicóloga y que está enamorada de su bonita gata albina "coquita" y, además, que es una gran cocinera, como nos demostró al día siguiente cuando nos preparó un riquísimo guiso de lentejas, chorizo y papas aprovechando que el mal tiempo persistía y que tampoco nos habíamos animado a salir a visitar nada por miedo a volvernos a empapar.


Y así llegó la noche. Nosotros ya teníamos reservados los pasajes en el bus nocturno hacia Córdoba (113 pesos / 20 euros) que salía a la 1 de la madrugada y aprovechando que era nuestra "última cena" con ellas, preparamos unos choripanes y unos macarrones (mostacholes dicen por acá) y vinieron también Alejandro (otro couchsurfer amigo de Keila) y un tímido pero simpático mexicanito llamado Xicotencotl (Alias "Xico") que estaba alojado en casa de Alejandro. Lo pasamos bien pero pronto tuvimos que despedirnos para no llegar tarde a tomar el bus.


Así que de nuevo nos despedimos con noctalgia de gente que ya pasa a formar parte de esta historia que os estamos relatando. Gracia Keila y Emi por vuestra hospitalidad y buena onda y, gracias también Alejandro, Tati, Teo y Xicotencotl por tratarnos como amigos. Os esperamos algún día en Barcelona!!

Pero como os comentábamos al principio, toda despedida supone un nuevo "hola" y en Córdoba nos ha recibido Daniela, una argentina de antepasados mallorquines muy divertida que nos ha abierto las puertas de su casa... Pero eso os lo contaremos en el siguiente post...

Hasta pronto.